La
sociedad está viviendo procesos de cambio en donde las innovaciones
científicas y tecnológicas están forzando a tomar medidas estratégicas
para la subsistencia.
El ámbito deportivo no ha
sido la excepción de este cambio forzado, también ha tenido que tomar
medidas con respecto a la evolución así como en el posicionamiento del
concepto deporte, tomando en cuenta sus beneficios, pero ya no en un
aspecto tecnológico o científico, - puesto que se ha evolucionado en
estas áreas -, sino en las formas y estrategias de posicionamiento y
mantenimiento.
Desde el punto de vista
económico, el deporte como las asociaciones deportivas, necesitan que
los métodos empleados ofrezcan resultados notables; por ello el
marketing es un aliado en esta parte del cambio, es una herramienta
que acoplada correctamente al mundo del deporte puede lograr grandes
resultados.
Las estrategias tienen que
trazarse claramente al igual que las metas, ya que este tema puede
resultar muy difuso para quiénes no tiene algún antecedente sobre
este.
Las técnicas del marketing
común aplicadas al deporte se enfrentaran a muchos conflictos debido a
la diferencia en la apreciación de los públicos.
Este asunto no solo
compete a quien realiza las estrategias para los diferentes mercados,
sino también a los dueños de los clubes, a los distribuidores de los
mensajes, es decir, a todos aquellos que tengan alguna relación, por
mínima que sea, con el producto y el mercado.
Planteando este tema en el
terreno de la comunicación, las ventajas que se pronostican para
quienes usen el marketing como herramienta en sus procesos de
desarrollo, dentro o fuera de la organización, son enormes pese a no
tener un amplio marco de referencias.
Las nuevas tecnologías y
el progreso electrónico propician un nuevo horizonte en las
comunicaciones, lo mismo que para el marketing en el ámbito
deportivo, si éste comienza a aplicarse correctamente, tomando en
cuenta las diferencias entre el mercado tradicional con esta nueva
puerta.
La relación de diferentes
campañas puede llevar a un mismo fin, conseguir beneficios comunes con
esfuerzos conjuntos, dividiendo la carga de trabajo y responsabilidad.
Las preguntas surgen sobre
si estos procesos deberían aplicarse a lo deportivo; aún cuando no
existen términos claros ni definiciones precisas, nada esta demás; no
se está tratando de algo totalmente desconocido ni para los directivos
deportivos ni para los que se dedican al marketing, sino de una nueva
estrategia que aplicar.
Tal vez esto parezca una
ruleta rusa, pero renovar es la palabra del día a día, la
transformación, el cambio , la metamorfosis, son palabras que mas que
significar algo determinan el estilo de vida que se debe seguir.
Estancarse en una zona de
“confort” logrará la permanencia por un tiempo, pero luego será
obsoleto, no caminará conjuntamente con el cambio social, lo que
provocaría su desaparición.
Lo nuevo funciona en esta
sociedad cambiante, solo hay que buscar la forma correcta de usar las
nuevas herramientas, al fin y al cabo todo se ha convertido en un
producto, ¿porque habría de ser el deporte la excepción?